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Victor Rebullida

LA ESCUELA DE MUSICA DE ZARAGOZA

Tal día como hoy, un 3 de octubre del año 1890, se inauguraba la Escuela de Música de Zaragoza. Hasta finales del siglo XIX la enseñanza musical radicaba casi absolutamente en la Iglesia. Consta que los maestros de capilla de Zaragoza -y es de suponer que en las demás catedrales aragonesas igualmente, pues se trata de un hecho común en las catedrales españolas- tenían obligación de dar clase pública diaria de canto de órgano (es decir, de canto polifónico) y contrapunto. A esto hay que añadir la formación musical en los seminarios sacerdotales, campo que está todavía por estudiar, y la formación que el Colegio de Infantes impartía a los niños cantores.

Lozano, en su Memoria histórico-crítica (Zaragoza, 1895) consigna, además de la Escuela de Música de Ruiz de Velasco, la Escuela Santa Cecilia y las clases de distintos instrumentos en el Hospicio Provincial con apoyo de la Diputación Provincial. Los datos de alumnado musical son muy escasos. En junio de 1895 la Escuela de Música contaba con 240 alumnos oficiales, 30 alumnos libres y se referían 50 suspensos, todo basado en cifras de presentados a los exámenes de junio.

Su primer director fue don Ruperto Ruiz de Velasco, un calagurritano nacido un 27 de abril del año 1858 y fallecido en Zaragoza un 9 de abril de 1897. Crítico y musicógrafo, después del bachillerato, estudiado en Logroño, viene en agosto de 1874 a Zaragoza. Estudia Música y Filosofía y Letras. Fue profesor auxiliar de la Facultad en la asignatura de Griego e incansable animador musical dentro y fuera de la Universidad. En 1890 colaboró activamente en la fundación de la Escuela de Música donde, además de su primer director, fue profesor de piano, canto y estética musical. Ejerció la crítica musical en el Diario de Avisos y participó en prácticamente todos los acontecimientos musicales de la Zaragoza de finales de siglo (sociedades de cuartetos, de conciertos, etc.).

Cuenta también con una abundante producción lírica. Su primera obra (letra de José Zaldívar) fue La Sorpresa, estrenada en 1882 en el teatro  Goya. De entre sus muchos títulos —recogidos por Lozano en su Memoria Histórico-Crítica— destaquemos Patricia y Compañía, estrenada en 1884 en el Teatro Principal, donde Ruiz de Velasco fue director titular, que motivó protestas de las autoridades por lo que se suponían «alusiones ofensivas a una regia persona». Entre sus últimas obras para la escena figura un «monólogo musical», con letra de Rafael Castro, titulado El primer baile.

Entre su producción musicográfica están sus Cantos populares de España (Zaragoza, 1892), Lo que la música ha sido y es en España (conferencia, el 5-I-1890, en el Ateneo de Zaragoza); Domingo Olleta (conferencia ib., el 15-lV-1890). Escribió una obra muy discutida sobre la Jota  por la que recibió la orden de Carlos III. Poseía además la orden de Isabel la Católica y pertenecía a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

FUENTE: Gran Enciclopedia Aragonesa

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